4.- Planteamiento de la operación
  4.1.- ¿Préstamo o crédito?
  4.2.- Caso de préstamo ¿Préstamo o Leasing?
  4.3.- Caso de póliza de crédito, ¿de campaña, anual, plurianual?
  4.4.- Sistemas de Liquidación
  4.5.- Sistema Francés
  4.6.- Sistema con Carencia
  4.7.- Progresión Aritmética
  4.8.- Progresión Geométrica
  4.9.- Sistema Americano

4.- Planteamiento de la operación

Una vez que hemos recopilado toda la documentación que precisa la entidad para realizar el análisis y previamente presentarnos en la entidad solicitando la operación deberemos realizar un proceso de reflexión que nos permita llegar a un planteamiento de la operación adecuado y eficaz, esto es, que logre los objetivos que nos planteamos con la financiación.

Evidentemente en el caso de un particular dicho planteamiento es muy simple pues en la gran mayoría de los casos se tratarán de financiaciones destinadas a la adquisición de un inmueble

- Consulte la Guía de Préstamos Hipotecarios - o de un vehículo.

En el caso de una empresa existen gran cantidad de factores a tener en cuenta en el momento de negociar la operación. En el caso de la financiación de circulante dependeremos de la forma de trabajar de la empresa para decantarnos por un sistema de financiación u otro, aunque se puede afirmar que hoy por hoy el 90 % de la financiación de circulante se realiza utilizando anticipo o descuento de efectos comerciales cuando no utilizando una póliza de crédito.

4.1.- ¿Préstamo o crédito?

En función del destino que vayamos a dar a la operación lo más adecuado será una u otra opción. Así hemos de pensar que una operación de préstamo está destinada a la financiación de activos fijos o proyectos con una duración tanto en la empresa como en el tiempo larga. Si lo que necesitamos es liquidez para afrontar desfases de tesorería hemos de acudir a una póliza de crédito. Por otra parte hemos de tener presente que una pequeña parte de nuestras necesidades de liquidez son constantes, esto es es recomendable que un determinado porcentaje de nuestras necesidades de circulante las tengamos financiadas a largo plazo, bien sea con recursos ajenos o con recursos propios.

En ningún caso debemos financiar un inmovilizado con una póliza de crédito, ya que nos encontraremos con que al vencimiento de la operación, las pólizas de crédito tienen vencimiento a corto plazo, como norma general de uno a cinco años como máximo, tendremos todavía dispuesta la póliza y deberemos o bien financiar el crédito dispuesto con un préstamo o bien renovar la póliza de crédito.

4.2.- Caso de préstamo, ¿Préstamo o Leasing?

Cuando ya tenemos claro que dada la finalidad de la operación lo que necesitamos es una operación a largo plazo, en muchos casos se plantea la duda de utilizar un préstamo o un leasing. Esta decisión se plantea como un sistema de conseguir un ahorro fiscal, ya que según la fiscalidad vigente, el leasing permite acelerar la velocidad de amortización del bien adquirido, de tal modo que en el corto plazo genera beneficios fiscales. Sin embargo hemos de tener en cuenta que dependiendo del sistema de amortización elegido para el leasing, la velocidad de amortización fiscal real puede ser menor de la teórica. Así mismo hemos de ser conscientes de que para realmente sacar partido a una mayor velocidad de amortización hemos de ser capaces de integrar la cuantía amortizada dentro de una Base Imponible del impuesto de sociedades positiva, por lo que las previsiones de beneficios para los próximos tres años deben de ser lo suficientemente elevadas como para poder absorber las dotaciones de amortización previstas sin llevarnos a pérdidas fiscales. Por último hemos de tener en cuenta que también podemos conseguir dicho efecto utilizando sistemas de amortización fiscal no lineales, como es la amortización a través del sistema de suma de dígitos o coeficiente constante.

4.3.- Caso de póliza de crédito, ¿de campaña, anual, plurianual?

Como ya hemos mencionado las pólizas de crédito tienen como finalidad cubrir los posibles desfases de tesorería que se producen en la empresa a consecuencia de la no sincronización de la corriente de cobros y pagos. Esta situación es muy habitual a la vez que normalmente se mantiene en el tiempo. Por ejemplo es muy habitual tener un plazo de cobro de 90 días, sin embargo una gran cantidad de nuestros pagos, habitualmente se corresponden con los costes de estructura, se han de realizar mensualmente. Así tenemos 60 días en los que si bien hemos facturado no hemos cobrado todavía por lo que necesitamos liquidez para atender los pagos que se producen durante dicho período. En esta situación lo mejor es negociar una póliza de crédito plurianual, pues dicha situación se mantendrá

En otras ocasiones, cuando la producción y venta está muy concentrada en el tiempo, por ejemplo productores de dulces navideños; lo que sucede es que en un breve período de tiempo consumimos una gran cantidad de recursos financieros que es necesario financiar ya que al estar concentradas las ventas, no se producen cobros significativos durante el período de producción. En estos casos lo ideal es negociar lo que se denomina una póliza de crédito de campaña, que se caracteriza por disponer de un elevado límite a la vez que una corta duración temporal.

4.4.- Sistemas de liquidación

Otra cuestión a tener en cuenta a la hora de contratar una operación de financiación es el sistema de liquidación utilizado para el cálculo de los pagos a los que habremos de hacer frente. Así en el caso de los créditos el sistema de liquidación será el mismo que el de las cuentas corrientes, siendo las únicas variables sobre las que podemos actuar el tipo de interés, las comisiones y la frecuencia de liquidación que en la gran mayoría de los casos es trimestral o mensual. Sin embargo en el caso de los préstamos existen distintos sistemas de liquidación de tal modo que podemos optar entre uno u otro en función de las características del negocio de la empresa, así como del bien que estamos financiando.

Un aspecto a tener en cuenta con independencia del sistema de liquidación utilizado es la frecuencia de las liquidaciones. Lo habitual es que esta sea mensual, es la más interesante para la entidad financiera pero no para la empresa. Anteriormente se ha comentado que es habitual que las cobros de la empresa se materialicen transcurrido más de un mes desde su devengo, por lo que para la empresa será más interesante ajustar al máximo la frecuencia de sus pagos con la de sus cobros. Así si de media su período de cobro es de 65 días, lo ideal es buscar una frecuencia de liquidación bimensual.

4.5.- Sistema Francés

Se trata del sistema más utilizado, caracterizándose por calcular una cuota constante para un determinado tipo de interés y plazo, de tal modo que mientras no varía el tipo de interés la cuota varía.

Fórmula para el cálculo de la cuota:

Fórmula del cálculo de la cuota en el sistema francés o cuota constante

Donde tendremos:

P = Importe de la cuota.
i = Tipo de interés efectivo del periodo, lo calcularemos a partir del nominal anual dividiendo este tipo de interés entre el número de pagos anuales, expresado en tanto por uno.
q = Número de pagos anuales.
n = Número de años para realizar la amortización.
C = Principal de la operación.

Fórmula utilizada para el cálculo de los intereses:

Fórmula del cálculo de los intereses en el sistema francés o cuota constante

4.6.- Amortización con carencia

Este sistema de liquidación se caracteriza porque durante un determinado período en las liquidaciones no se incluyen los intereses devengados, la parte correspondiente a amortización de principal, o bien ambas partidas. Este sistema es muy aconsejable cuando lo que estamos haciendo es financiar el proceso de puesta en funcionamiento de una nueva línea de negocio o producción, donde se precisa de un período inicial de puesta en marcha previo a su entrada en en funcionamiento real.

Principales modalidades y características:
  • Carencia total, no se paga nada durante el período de carencia.
  • Carencia parcial, sólo se pagan intereses.
  • Una vez finalizado el periodo de carencia se utiliza normalmente el sistema francés.
  • Se utilizan las mismas fórmulas que en el sistema francés.
  • Es más caro que el sistema francés, en términos de Tasa Interna de Rendimiento.

4.7.- Amortización con Progresión Aritmética

Este sistema permite calcular una cuota creciente en progresión aritmética, pudiéndose ajustar la frecuencia de crecimiento bien por periodos de liquidación, bien por anualidades.

Principales características:
  • El importe de la cuota va creciendo una cantidad fija durante toda la vida de la operación.
  • Acaba siendo más caro que el sistema francés, en términos de Tasa Interna de Rendimiento.
Fórmula para el cálculo de las cuotas:

Fórmula para el cálculo de las cuotas en el sistema de amortización con progresión aritmética

Para d mayor de 1/( n-1)

Donde :

P = Importe de la cuota del primer periodo.
C = Capital pendiente en cada periodo.
i = Interés efectivo del periodo, será igual al interés nominal anual entre el número de pagos anuales.
d = Razón de la progresión aritmética, se trata de una cantidad fija.
n = Número de periodos de pago, será igual al número de años de la operación por el número de pagos anuales.

4.8.- Amortización en Progresión Geométrica

Este sistema permite calcular una cuota creciente en progresión geométrica, pudiéndose ajustar la frecuencia de crecimiento bien por periodos de liquidación, bien por anualidades. hay que tener presente que dicho sistema genera cuotas iniciales anormalmente bajas, de tal modo que incluso se puede dar el caso de que no cubran la totalidad de los intereses generados en cada liquidación. En estos casos lo que sucede es que transcurridos unos meses, en ocasiones incluso años, debemos el mismo capital cuando no más que en el momento de formalización del préstamo.

Principales características:
  • Las cuotas crecen en cada pago de forma creciente.
  • Se puede llegar en función de la razón utilizada a que al principio no paguemos ni los intereses con lo que hay un momento en el que debemos más dinero del solicitado.
  • Es el más caro.
Fórmula para el cálculo de la cuota:

Fórmula para el cálculo de la cuota en el sistema de progresión geométrica

Para r distinto de 1+i. i en tanto por uno.

Donde:

i = Interés nominal anual.
q = Número de pagos anuales.
n = Número de años de amortización.
r = Razón de la progresión.

Como antes hemos mencionado la progresión es acumulativa por lo que la razón vendrá dada en tanto por cien, en la fórmula aparecerá en tanto por uno.

4.9.- Sistema Americano de Amortización de Préstamos

Principales características:
  • Se trata del sistema más adecuado para la empresa pues se amortiza todo el capital al final de la vida de la operación.
  • Es el más económico en términos de TIR.
  • La última cuota viene dada por la suma de los intereses más el principal del préstamo.
Fórmula para el cálculo de todas las cuotas menos la última.

Fórmula para el cálculo de todas las cuotas menos la última en el sistema de amortización americano

Donde:

i = Tipo de interés efectivo del periodo, lo calcularemos a partir del nominal anual dividiendo este tipo de interés entre el número de pagos anuales, expresado en tanto por uno.
q = Número de pagos anuales.
C = Principal de la operación.
t = Días naturales del periodo calculado.
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